![]() |
Los seres humanos
somos seres extraños. Podemos pasarnos toda una vida sin darnos cuenta de lo
más importante. Podemos pasarnos toda una vida preguntándonos qué es lo más
importante en nuestra vida. Podemos tardar toda una vida en encontrar una
respuesta a esa pregunta, y puede que no la encontremos nunca... Pero aún y así,
lo más importante es siempre hacerse esa pregunta.
Siempre me he preguntado lo mismo, nada más
me ha importado. Quizás porque nunca he tenido nada más que me importase. Y he
tenido una vida rica. Rica en preguntas. Todas iguales. Nada más me ha
importado.
El ser humano es un
animal de costumbres. Te acostumbras a respirar, a comer, a caminar.. Te
acostumbras absolutamente a todo. Hasta a hacerte siempre la misma pregunta.
Divina costumbre. Maldita monotonía.
Y mientras en
Australia salta un canguro, en Hong Kong muere un vagabundo en un callejón,
Al-Qaeda prefiere traficar con Goma-2 mientras sus acólitos rezan esperando el
cielo y el harén eterno, en Méjico alguien llora, en Buenos Aires alguien hecha
el polvo de su vida y tú sólo estás ahí, mirándome, escuchándome, exultante en
el aire, rebosante de vida..que no se vivir.. enséñame a vivir!
Por qué perdemos el
tiempo haciéndonos preguntas si podríamos utilizar ese mismo tiempo en
encontrar respuestas? Acaso preferimos las preguntas? Nos dan miedo las
respuestas? Por qué nos esforzamos en preocuparnos de que está bien y que está
mal si vamos a tener que inventarnos la respuesta? Por qué demonios intentamos
averiguar qué piensan los demás? De qué nos serviría saberlo si no conocemos la
respuesta a nuestra pregunta?
Puede que seas un
producto de mi mente, pero tú déjame que ésta noche me mienta... que al mirarte
veo a través de tus ojos como desaparece el sinsabor rutinario de la soledad.
Yo, finalmente, he
encontrado la respuesta a ésa pregunta. La pregunta. Ahora sé qué es lo más
importante en mi vida. Ahora sé que mi vida tiene un sentido: y es el de seguir
haciéndome siempre esa maldita pregunta. No es necesario que recordéis mi
nombre, mi edad o mi historia, ni siquiera es necesario que escuchéis lo que os
digo. Porque yo soy una persona con suerte. Como tú.

No hay comentarios:
Publicar un comentario